Leo Messi ya suma cuatro tarjetas amarillas en la Liga y está a sólo una de la suspensión. El argentino hasta ahora ha sido amonestado por diversos motivos, aunque ninguno de ellos por cometer una falta o actuar de forma violenta con un contrario. El reglamento es el que es y está para cumplirlo, pero no deja de ser curioso que un futbolista como Messi esté a sólo una amarilla de ser sancionado por cuatro ‘tonterías’.
La primera amarilla del campeonato se la mostró Iturralde en el clásico, la noche del 5-0. Según relata el colegiado en el acta, Messi fue amonestado “por dejarse caer en un lance del juego, fingiendo ser golpeado por el brazo de un contrario”. La segunda amarilla no se la mostró ningún colegiado, sino el Comité de Competición, que lo amonestó por dedicarle un gol al Racing de Santander a su madre con un mensaje en la camiseta, como recogía el acta de Iglesias Villanueva: “Tras la consecución del segundo gol, el dorsal nº10 del F.C Barcelona Lionel A. Messi, se levantó la camiseta hasta debajo de su barbilla mostrando un lema sin llegar a apreciar lo que llevaba escrito”. Aunque el colegiado ni sus asistentes lo pudieron apreciar, el lema era “feliz cumple mamá”.
Turienzo Álvarez le mostró la tercera en el Camp Nou ante el Atlético, por lanzar una falta sin el permiso del colegiado pese a haber solicitado la correspondiente distancia: “Fue amonestado por el siguiente motivo: lanzar un tiro libre sin aguardar mi señal para realizarlo, tras haberme solicitado la colocación de los jugadores contrarios a la distancia reglamentaria”.
Y la cuarta se la volvió a mostrar Iturralde el miércoles en Valencia, por protestar una decisión del colegiado. Según explica el árbitro en el acta, Messi “fue amonestado por el siguiente motivo: hacerme observaciones agarrándome del brazo”. En las imágenes de televisión, se aprecia como Xavi o Busquets tocan el brazo de Iturralde, pero parece que Messi no lo hace.
Total, cuatro tarjetas, una por protestar, otra por lanzar una falta sin permiso, una por dedicarle un gol a su mamá y la cuarta por simular una falta. Y cuando vea la quinta, que no creo que sea por una falta dura o violenta, recibirá el mismo castigo que aquellos que semana tras semana reparten leña por los campos de Primera División. No digo que reglamento en mano las tarjetas de Messi no lo fueran, pero los colegiados deberían revisar el criterio con el que reparten amarillas o rojas cada semana.